Itinerario por Üsküdar y la costa de Salacak con consejos para cruzar en ferry y ver el atardecer
El viento del Bósforo te golpea la cara justo cuando el ferry se despega del muelle de Eminönü. En ese momento, el eco de las llamadas a la oración de la Mezquita Azul y el bullicio frenético de los vendedores de especias empiezan a desvanecerse, convirtiéndose en un murmullo lejano. Para muchos viajeros, cruzar al lado asiático es simplemente un trámite para tachar un continente de la lista, pero para quienes llevamos toda la vida recorriendo estas calles, el trayecto hacia Üsküdar es el ritual necesario para reencontrarse con el verdadero pulso de la ciudad.
Mientras sostienes un Çay caliente en el barco y las gaviotas escoltan la estela de espuma, verás cómo el horizonte cambia. Dejamos atrás la majestuosidad un tanto saturada del lado europeo —muy distinta a la elegancia que se respira en un Paseo por la Orilla del Bósforo: De la Elegancia de Ortaköy al Encanto de Bebek— para adentrarnos en un barrio donde la vida ocurre sin pretensiones. Al desembarcar en Üsküdar, el aire se siente distinto; hay un orden menos turístico y una luz más suave. Caminar por la costa de Salacak mientras el sol comienza su descenso es, posiblemente, la experiencia más honesta que Estambul puede ofrecerte. Aquí, con la silueta de la Kız Kulesi (la Torre de la Doncella) flotando sobre el agua, se entiende que la belleza de esta ciudad no reside solo en sus monumentos, sino en la calma magnética de contemplar cómo el Bósforo se tiñe de oro antes de que la noche reclame el estrecho.
El ritual del cruce: Cómo llegar a Üsküdar sin estrés
Cruzar el Bósforo en el vapur público no es un simple traslado, es la mejor inversión de 20 liras (unos 0,40 EUR) que harás en tu vida. Olvida los taxis y el tráfico infernal de los puentes. Para llegar a Üsküdar con la actitud correcta, el mar es el único camino. ¿Mi recomendación? Busca siempre los barcos de la línea oficial Şehir Hatları. Son más grandes, tienen cubiertas abiertas y ese aroma a té y salitre que define a Estambul.
¿Barco público o privado?
La diferencia es notable. Los barcos privados (como Turyol) son eficientes y rápidos, pero se sienten como un autobús flotante. En cambio, los vapur públicos son iconos de la ciudad. Si tienes prisa, el privado sirve; si quieres vivir el momento, espera al público. Los muelles principales están en Eminönü (cerca del Bazar de las Especias) y Beşiktaş.
Si ya has seguido mi Guía del Kahvaltı tradicional en Beşiktaş con precios y platos recomendados, estarás a solo unos pasos del muelle. Es el punto de partida ideal para saltar a Asia tras un desayuno contundente.
Logística y la Istanbulkart
No intentes pagar con efectivo; en los tornos de acceso solo manda la Istanbulkart. A veces, las máquinas de recarga en los muelles pequeños pueden ser un poco caprichosas con los billetes arrugados. ¿El truco? Lleva siempre saldo de sobra o usa la app oficial. El trayecto cuesta aproximadamente 18-20 TL, lo que al cambio actual es una ganga absoluta para las vistas que obtendrás.
Cómo cruzar a Üsküdar como un experto:
- Localiza el muelle de Şehir Hatları en Eminönü o Beşiktaş siguiendo los carteles de “Üsküdar”.
- Verifica que tu Istanbulkart tenga saldo suficiente (al menos 25 TL para ir sobre seguro).
- Valida tu tarjeta en el torno de entrada al muelle unos 10 minutos antes de la salida.
- Dirígete a la cubierta superior y busca un sitio en el lado derecho del barco para ver la Torre de la Doncella al acercarte.
- Desciende con calma una vez que el barco esté completamente amarrado en el muelle de Üsküdar.

Arquitectura con leyenda: La Mezquita de Mihrimah Sultan
Si vienes a Üsküdar y te saltas esta mezquita pensando que es “una más” entre las miles de la ciudad, te estarás perdiendo la historia más romántica y melancólica de todo Estambul. No exagero. Al salir del ferry, verás este imponente edificio dominando la plaza; es el tributo silencioso del mayor arquitecto otomano, Mimar Sinan, a la hija favorita de Solimán el Magnífico, la princesa Mihrimah.
El código secreto de un amor imposible
Cuenta la leyenda que Sinan estaba profundamente enamorado de la princesa, un amor prohibido por la diferencia de edad y estatus. Al no poder casarse con ella, volcó su genio en la piedra. El nombre Mihrimah significa “Sol y Luna” en persa. ¿Lo curioso? Sinan construiría dos mezquitas para ella: esta en Üsküdar y otra en Edirnekapı. Se dice que cada año, el 21 de marzo —día del cumpleaños de la princesa y del equinoccio—, mientras el sol se pone tras la mezquita de Edirnekapı, la luna nace justo detrás de las cúpulas de esta mezquita en Üsküdar.
Un interior bañado en luz
Al entrar, notarás algo distinto: la atmósfera es increíblemente aérea. A diferencia de otras estructuras de la época que pueden resultar pesadas o sombrías, aquí Sinan utilizó decenas de ventanas para inundar el espacio de claridad. La luz dentro de la mezquita es casi femenina, delicada y constante. Es un refugio perfecto si el bullicio de la plaza de Üsküdar te abruma un poco. La entrada es gratuita, pero recuerda vestir con modestia.
Şemsi Paşa: Donde el viento ahuyenta a los pájaros
Caminando apenas unos minutos hacia la orilla, encontrarás una joya diminuta: la Mezquita Şemsi Paşa. Es famosa por ser la mezquita “donde no se posan los pájaros”. Sinan la diseñó estratégicamente en un punto donde las corrientes de viento del Bósforo chocan, impidiendo que las aves ensucien el edificio. Es pequeña, minimalista y parece flotar sobre el mar.
Esin’s Insider Tip: Para una foto perfecta sin multitudes, visita la Mezquita de Şemsi Paşa justo antes de que empiece el paseo por Salacak; es pequeña, tranquila y está literalmente sobre el agua.

El Mercado de Üsküdar: Donde compramos los locales
Si buscas el alma de Estambul sin el filtro edulcorado para turistas, el Üsküdar Balık Pazarı es tu parada obligatoria. Olvida por un momento el Bazar de las Especias de Eminönü; ese es precioso para las fotos, pero aquí es donde venimos nosotros cuando queremos llenar la despensa con calidad de verdad y a precios de barrio.
Nada más entrar, el aroma te golpea: una mezcla de mar, especias frescas y ese olor penetrante de los encurtidos que tanto nos gustan. ¿La diferencia real? En la orilla europea pagas el “impuesto de visitante” en cada gramo de azafrán. En Üsküdar, el ambiente es de mercado de toda la vida. Los vendedores gritan las ofertas del día, sí, pero no te perseguirán para que entres a su tienda. Es experiencia auténtica pura y dura.
Al ser un mercado tradicional, en los puestos más pequeños agradecerán que lleves liras sueltas. Por eso, es fundamental saber Cómo gestionar pagos y propinas en Estambul para evitar comisiones innecesarias y así evitar líos con el cambio o comisiones innecesarias en los cajeros de la zona.
Joyas de Anatolia: Quesos, Miel y Meze
No puedes irte de este laberinto de sabores sin probar los tesoros que traen desde el interior de Anatolia. Los puestos de Peynir (queso) son un espectáculo de blancos y amarillos. Para que no te pierdas entre tanto puesto, aquí tienes mi lista de imprescindibles para un festín improvisado:
- Queso Ezine: Es el alma del desayuno turco. Hecho con una mezcla de leches, es cremoso, salado y adictivo.
- Miel de panal de Anatolia: Busca los puestos que tienen los marcos de madera originales. Es miel pura, sin procesar.
- Aceitunas verdes a la brasa: Se reconocen por las marcas de parrilla. Tienen un toque ahumado espectacular.
- Meze preparado: Compra 100 gramos de crema de pimientos y nueces (muhammara) para un picnic rápido.
- Pastırma de Kayseri: Carne de ternera curada con una costra de especias llamada çemen.
Paseo por la costa de Salacak hasta la Torre de la Doncella
No hay discusión posible: el paseo marítimo de Salacak ofrece la silueta más perfecta y equilibrada de todo Estambul. Mientras caminas con el viento del Bósforo en la cara, tienes a un lado el pulso vibrante de los barrios residenciales de Üsküdar y, al otro, el perfil de Sultanahmet flotando literalmente sobre el agua.
La mítica Kız Kulesi: Entre leyendas y mármol nuevo
A unos 15 o 20 minutos a pie desde el muelle de ferry, te toparás con la Kız Kulesi (Torre de la Doncella). Tras una restauración exhaustiva que terminó en 2023, la torre luce un aspecto mucho más pulcro.
Siendo honesto, algunos locales criticamos inicialmente que el acabado parecía “demasiado nuevo”, pero la realidad es que la intervención era urgente para su conservación. Mi consejo: no te quedes solo con la foto de lejos. Si tienes tiempo, toma el pequeño bote que te lleva a la torre; las vistas desde su balcón hacia la costa asiática son una perspectiva que pocos turistas se detienen a disfrutar.
¿Por qué este es el punto más fotogénico de la ciudad?
Es una cuestión de alineación. Desde los escalones de Salacak, alfombrados con cojines y alfombras turcas de los cafés locales, la Kız Kulesi se alinea perfectamente con la Mezquita Azul y Santa Sofía al fondo. Es el sueño de cualquier fotógrafo.

Logística del atardecer: Precios y consejos para sentarse en la costa
Sentarse en los famosos cojines de las escaleras de Salacak es la experiencia más democrática y espectacular de Estambul. No esperes un servicio de hotel de cinco estrellas; aquí vienes por la vista de la Torre de la Doncella y el perfil de las mezquitas de la península histórica recortadas contra el naranja del cielo.
El ritual del Çay y los precios en las escaleras
El sistema es simple: eliges un cojín, te acomodas y un camarero aparecerá con una bandeja de Çay.
- Precio del té: Un vaso suele costar unos 50 TL (1 EUR). Es, en esencia, el “alquiler” de tu sitio.
- Acompañamiento: Compra un Simit (pan circular con sésamo) a los vendedores ambulantes antes de sentarte.
- Alternativa tranquila: Si buscas algo más pausado y con un aire de barrio antiguo, te recomiendo caminar hacia el norte para descubrir Kuzguncuk: El Secreto Nostálgico del Bósforo que Pocos Turistas Conocen.
Horarios ideales: No llegues tarde
- Verano (Junio-Agosto): El sol se pone entre las 20:00 y las 20:45. Llega a las 19:00 para asegurar un buen sitio.
- Invierno (Diciembre-Febrero): La puesta de sol es temprana, alrededor de las 17:45. A las 17:00 ya deberías estar allí.
| Concepto | Precio Estimado (TL) | Precio Estimado (EUR) | Recomendación de Esin |
|---|---|---|---|
| Vaso de Çay (Escaleras) | 50 TL | 1 EUR | Paga siempre al momento para evitar confusiones. |
| Simit de puesto callejero | 15 - 20 TL | 0.30 - 0.40 EUR | Crujiente y con mucho sésamo. |
| Cena en Esnaf Lokantası | 250 - 300 TL | 5 - 6 EUR | Pide el “Hünkar Beğendi” si lo tienen. |
| Cena en terraza turística | 800+ TL | 16+ EUR | Solo si la vista te importa más que la comida. |

Conclusión
Cruzar el Bósforo en el vapur hacia Üsküdar es, para mí, el momento en que Estambul se quita la máscara turística y se muestra tal como es. No busques aquí la perfección impostada de otras zonas; busca la autenticidad de un barrio que ha sabido envejecer con dignidad sin renunciar a la energía de las nuevas generaciones.
Si decides dedicarle una tarde a esta orilla, hazte un favor: no te quedes solo con la foto del atardecer frente a la Torre de la Doncella. Camina hacia el interior, deja que el GPS descanse en el bolsillo y piérdete por las callejuelas que suben desde el puerto. Es en ese laberinto donde realmente entenderás el equilibrio turco: verás madrazas centenarias conviviendo con librerías modernas y cafeterías donde el aroma del café se mezcla con el ritmo de los estudiantes. Atrévete a cruzar y a desorientarte un poco; te aseguro que la recompensa de encontrar el pulso real de la ciudad vale mucho más que el trayecto.
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